Por qué creemos en la ley de la atracción

24 de enero, 2020

Ruth Morales. La ley de la atracción y sus efectos

Corría el año 2007 y creo que ocurrió en su primer trimestre. Yo me encontraba en la ciudad de Guatemala por motivos de trabajo.

Una compañera y yo nos fuimos a dar un paseo por la ciudad y acabamos entrando en una bonita y acogedora librería.

Esta era inmensa y en su interior, justo en el centro, se hallaba un invernadero a modo de patio en donde podías sentarte a tomar un café mientras ojeabas un libro.

Yo ya llevaba unos pocos años buscando en los libros el origen, el proceso y el propósito de esta nuestra vida.

De repente, mi amiga-compañera agarró un libro sorprendida y exclamó:

 «Leí un artículo en el que hablaban de este libro. ¡Qué suerte poder leerlo en estos días!».

Y lo compró. Se trataba del libro «El secreto», de Rhonda Byrne y otros autores, que nos presentaba la ley de la atracción.

Recuerdo perfectamente la impresión que me dio su portada, los colores que habían usado y el formato del libro: tapa dura y tamaño manual, de bolsillo.

Comprendí enseguida que sería un libro totalmente comercial y dirigido a todas las personas del mundo.

Al día siguiente, me encontré con mi compañera en la piscina del hotel, quien había leído el libro de una tirada durante la tarde y noche del día anterior.

Me dijo que ese libro le iba a cambiar la vida y me lo ofreció para leerlo. Se lo agradecí pero rechacé su ofrecimiento, pues me encontraba en la lectura de otro libro.

Tanto insistió, alegando que me lo iba a leer rápidamente, que tuve que acceder y comencé su lectura esa misma noche.

Vi entonces que esa primera impresión mía había sido totalmente acertada.

Era un libro extremadamente comercial, creado para dar la vuelta al mundo y generar «un cambio en el pensamiento humano».

Eso fue lo que vi. Y eso fue lo que ocurrió.

Esto se siente a un nivel emocional, el único nivel de comunicación que existe en esta realidad

La pregunta es: ¿cambió este libro el curso del comportamiento humano en general? O bien, ¿fue creado este libro porque el colectivo humano ya necesitaba comprender esa información para dar respuestas a tantas preguntas colectivas?

Las dos preguntas son correctas y llevan a la misma respuesta. 

Este libro fue necesario, si bien «la ley de la atracción» ha sido siempre «conocida».

Solo tenemos que observar nuestro entorno: la cantidad y diversidad de actividades que han tomado esta información como base desde la cual partir y desde la que venderlas.

Las personas seguimos creyendo en la ley de la atracción cuando esa ley no existe ni por asomo. Sin embargo, las personas necesitamos «creer en algo» y, a falta de una inteligencia superior y coherente con la realidad en la que vivimos, cualquier cosa vale.

Solo basta con llegar a todo el mundo y entonces, es real para todos.

¡Observa!

Cuando acabé de leer el libro, me di cuenta de que estábamos destinados a menguar intelectualmente. Hoy esto es un hecho, trece años más tarde.

No me di cuenta de esto por el contenido del libro sino por la información invisible que viene adosada.

Observé que en ese libro habían sido capaces de transmitir una «información global y general» que ofrecía respuestas a cualquier pregunta.

La ley de la atracción no tiene fronteras y encaja en todas las creencias religiosas, científicas y culturales.

Trasciende todo porque nace de la esencia humana, que es distorsionada por su propia naturaleza.

Cree en ella el rico, el pobre, el culto y el inculto.

Cree en ella el tonto y el listo, el de un continente y el de las antípodas. Todos creemos en ella.

Sin embargo, todos experimentamos que no funciona tal cual parece que debe ser.

¿Por qué entonces es una corriente tan fuerte o programa actual que dirige nuestras vidas?

Porque necesitábamos esa creencia para lo que vendría después.

Quizá las grandes religiones no tienen tantos adeptos como antaño, pero no importa, porque siempre se necesita de algo que nos interprete la realidad.

Hay una nueva religión que se muestra con muchas caras y cuya base, como si de la Biblia para el Cristianismo se tratara, es la ley de la atracción.

La ley de la atracción se ha convertido en la base de una nueva religión, formada por ramas de la ciencia más una nueva espiritualidad.

¡Para y reflexiona sobre esto!

El mundo no funciona por una ley que dicta que «aquello en lo que te enfoques», lo atraes.

¿Acaso has logrado todo lo que querías? ¿Has logrado algo de lo que querías basándote en la ley de la atracción?

¿Acaso te ha ocurrido aquello que tanto temes? Esta ley también dicta que atraerás aquello a lo que estás unido.

Todo es mucho más sencillo y evidente. Sin embargo, gracias a su sencillez y evidencia, lo pasamos por alto.

En el siguiente cuadro, te resumo lo que transmito desde «Cambio de Realidad», con respecto a la ley de la atracción:

 

    No existe esta ley. Existen, en cambio, programas que hacen que creas que eso que te ocurre, lo has atraído.

Existen además programas que hacen que te enfoques en aquello que ya era un hecho seguro para ti.

No fue dicha ley la que atrajo el objeto deseado hacia ti, sino el programa que estás representando.

Por eso no puedes ver que esa ley no existe.

Buscas más información sobre ella, porque «crees» estar haciéndolo mal.

Quien te enseña a aplicarla, «cree» que esta ley funciona, porque le está funcionando a él mismo con respecto al número de alumnos que obtiene.

Sin embargo, solo te puede demostrar que le funciona en ese ámbito de su vida, el cual el alumno puede corroborar como cierto.

Pero al alumno no le funciona igual.

No te creas que no generas dinero ni buena suerte porque no aplicas bien la ley de la atracción o por culpa de tu karma.

¡Piensa superior!

 

Al creer en esta ley y al ver que no nos da resultado, seguimos buscando información.

Esto es lo que hace que sea tan popular y no lo es por su evidencia.

Esta ley no es evidente porque no existe.

La realidad tiene un lenguaje, que, por un lado ya está «realizado» así como que está vivo para quien lo ve.

Únicamente podrás entender mis palabras si vas más allá de «lo popular» y lo colectivo.

Tienes que elevarte, mirar por encima y convertirte en un ser mucho más inteligente que la media.

Es lo que denomino «ser un Homo Supremus» hoy.

No hay otra manera de comprender el lenguaje de esta realidad.

¡Gracias por disfrutar de la vida!

¡Gracias por tu inteligencia!

Ruth Morales

 

Ruth Morales. Pack de conferencias "El lenguaje de la realidad"

Comparte esto

4 comments on “Por qué creemos en la ley de la atracción”

  1. Alicia dice:

    Genial, como todo lo que transmites Ruth.
    Gracias.

  2. Ramón dice:

    Ruth. Un 10.
    Genial como siempre.
    Saludos Ramón

  3. María del Mar Benitez dice:

    Qué bueno Ruth!.Aprovecho para agradecerte que respetes,y,valores mi silencio.
    Porque…qué decir ante reflexiones como ésta?,o,ante cualquiera de tus transmisiones plagadas de certezas,y,excelencia.
    Por eso,y,por todo,gracias de nuevo,querida Ruth
    Gracias siempre

  4. Elizabeth dice:

    Gracias Ruth.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mostrar botones
Ocultar botones